Anticuerpos del Folato y Autismo, una Nueva Frontera

folato

Cuando el Problema no es la Falta de Folato, sino su Transporte

Como padres y profesionales, siempre hemos sabido de la importancia del ácido fólico (Vitamina B9) antes y durante el embarazo para prevenir defectos del tubo neural. Sin embargo, una nueva y fascinante área de investigación está revelando que, en muchos niños con autismo, el problema no es la cantidad de folato en la sangre, sino la capacidad del cuerpo para transportarlo al cerebro.

Este fenómeno, conocido como Deficiencia Cerebral de Folato (DCF), a menudo está causado por una condición autoinmune: la presencia de anticuerpos contra el receptor de folato alfa (FRAA). En este artículo, vamos a explorar qué dice la ciencia sobre esta condición, su sorprendente prevalencia en el espectro autista y, lo más importante, las prometedoras vías de tratamiento que se están abriendo.

¿Qué es la Deficiencia Cerebral de Folato (DCF) y por qué es importante?

El folato es una vitamina esencial para innumerables procesos cerebrales, incluyendo la síntesis de ADN, la producción de neurotransmisores (como la serotonina y la dopamina) y la regulación epigenética. Para que el folato de la sangre llegue al cerebro, necesita un «transportador» principal que lo ayude a cruzar la barrera hematoencefálica. Este transportador clave es una proteína llamada Receptor de Folato Alfa (FRα).

La Deficiencia Cerebral de Folato (DCF) es una condición en la que, a pesar de tener niveles normales de folato en sangre, los niveles en el líquido cefalorraquídeo (el fluido que baña el cerebro) son anormalmente bajos. Es decir, el cerebro no está recibiendo el folato que necesita para funcionar correctamente.

Los Bloqueadores: Los Anticuerpos contra el Receptor de Folato Alfa (FRAA)

La causa más común de la DCF en el autismo no es un defecto genético, sino una reacción autoinmune. El cuerpo, produce anticuerpos que atacan a sus propios receptores de folato alfa, impidiendo al ácido fólico su unión a los receptores.

Existen dos tipos principales de estos anticuerpos:

  • Anticuerpos Bloqueantes: Se unen al receptor justo en el sitio donde debería unirse el folato, «bloqueando la cerradura» e impidiendo físicamente el transporte.
  • Anticuerpos de Unión: Se unen a otra parte del receptor, y aunque no lo bloquean directamente, desencadenan una reacción inmune que puede dañar o inutilizar el receptor.

Como se detalla en la revisión de Bobrowski-Khoury et al. (2021), ambos tipos de anticuerpos son capaces de interrumpir el crucial suministro de folato al cerebro en desarrollo.

Una Prevalencia Sorprendentemente Alta en el Autismo

Aquí es donde la investigación se vuelve realmente impactante. La presencia de estos anticuerpos no es un hallazgo raro, sino extremadamente común en niños con TEA.

Una revisión sistemática y metaanálisis de Rossignol & Frye (2021), que agrupa los datos de múltiples estudios, arroja cifras contundentes:

  • La prevalencia de anticuerpos FRAA (de cualquier tipo) en niños con autismo es del 71%.
  • Los niños con autismo tienen 19 veces más probabilidades de ser positivos para estos anticuerpos en comparación con niños neurotípicos sin un hermano en el espectro.

Este hallazgo es fundamental: una condición autoinmune tratable está presente en una gran mayoría de los niños diagnosticados con autismo.

El Tratamiento: ¿Cómo «Saltarse» el Bloqueo? La Leucovorina (Ácido Folínico)

Si el transportador principal (FRα) está bloqueado, nos surge una pregunta ¿hay alguna forma de hacer llegar el folato al cerebro?.

El cerebro tiene un transportador secundario, el Portador de Folato Reducido (RFC). Este transportador tiene menos afinidad por el folato, pero funciona. Sin embargo, no puede transportar el ácido fólico sintético que se encuentra en los suplementos convencionales. Necesita una forma de folato ya activada o biológicamente llamada reducida.

Aquí es donde entra la Leucovorina (ácido folínico) que es un principio diferente del ácido fólico o el metil folato. La leucovorina es una forma reducida de folato que no necesita el receptor FRα para entrar en el cerebro, ya que puede utilizar la vía alternativa del RFC. Al administrarla en dosis altas, la evidencia sugiere que consigue saturar esta vía secundaria y restablecer los niveles de folato en el cerebro. Sin embargo aunque la evidencia es muy prometedora, algunos críticos de su uso alegan que aún falta una evidencia más consolidada en su uso. A pesar de estas discrepancias, EEUU recientemente lo ha incluido como un fármaco apto para el tratamiento de la deficiencia de folato cerebral en la condición de autismo.

Que nos dicen los estudios científicos sobre su eficacia

El uso de leucovorina en niños con autismo y FRAA positivos ha sido objeto de numerosos estudios, incluyendo ensayos clínicos controlados con placebo. Los resultados son muy prometedores.

El metaanálisis de Rossignol & Frye (2021) resume los hallazgos:

  • Mejora en la Comunicación: El tratamiento con leucovorina ha demostrado de forma consistente una mejora significativa en la comunicación verbal, con tamaños del efecto de medianos a grandes, especialmente en niños que eran positivos para los anticuerpos.
  • Mejora en Síntomas Nucleares y Asociados: Estudios individuales han reportado mejoras en una amplia gama de áreas, incluyendo:
    • Atención
    • Estereotipias
    • Irritabilidad y Agresividad
    • Interacción social
    • Hiperactividad

Un estudio clave de Frye et al. (2018), un ensayo doble ciego controlado con placebo, confirmó que los niños tratados con leucovorina mostraron una mejora significativamente mayor en la comunicación verbal que los que recibieron placebo, y que esta mejora fue aún más pronunciada en el subgrupo de niños que eran positivos para FRAA.

¿Cómo se detectan los anticuerpos contra los receptores de folato en nuestro hijo?

La Vía Invasiva: Punción Lumbar

Históricamente, la única forma de confirmar un déficit de folato en el cerebro era medir directamente los niveles de 5-metiltetrahidrofolato (5-MTHF) en el líquido cefalorraquídeo (LCR), realizando una punción lumbar para extraer una muestra de LCR. Este procedimiento no mide los anticuerpos directamente sino el resultado de su actividad. de esta forma niveles de 5-MHTF en el cerebro bajos a pesar de que en plasma sean normales se confirma la DCF. Este procedimiento altamente invasivo, requiere de hospitalización y conlleva riesgos, razón por la cual en la actualidad disponemos de otros medios para medir esta deficiencia de folato cerebral.

 La Vía Sanguínea: El Test FRAT

La tecnología diagnóstica ha avanzado permitiendo detectar la causa del problema mediante un análisis de sangre periférica, conocido como Test FRAT (Folate Receptor Antibody Test). Esta es la vía preferida en la consulta de nutrición funcional por su seguridad y precisión.

A diferencia de la punción lumbar, el análisis de sangre busca la presencia de inmunoglobulinas IgG que atacan al receptor FRα. El test identifica los dos tipos principales de anticuerpos presentando como ventaja el ser un procedimiento mínimamente invasivo, sin embargo, el punto más crítico es el alto coste económico de llevar a cabo esta prueba.

El abordaje

Debemos comprender que el abordaje siempre debe ser personalizado teniendo en cuenta el caso particular de cada niño, la evidencia de la existencia de dichos anticuerpos y otros aspectos que nos lleven a implementar con seguridad un protocolo de intervención basado en la evidencia científica.

Entender estas complejas interacciones bioquímicas es el primer paso para un abordaje verdaderamente integral. Si deseas una valoración profesional para explorar estas y otras posibles causas subyacentes en tu caso particular, te invito a contactar conmigo para valorar tu caso particular.

Bibliografía consultada

  • Bobrowski-Khoury, N., Ramaekers, V. T., Sequeira, J. M., & Quadros, E. V. (2021). Folate Receptor Alpha Autoantibodies in Autism Spectrum Disorders: Diagnosis, Treatment and Prevention. Journal of Personalized Medicine11(8), 710.
  • Rossignol, D. A., & Frye, R. E. (2021). Cerebral Folate Deficiency, Folate Receptor Alpha Autoantibodies and Leucovorin (Folinic Acid) Treatment in Autism Spectrum Disorders: A Systematic Review and Meta-Analysis. Journal of Personalized Medicine11(11), 1141.
  • Frye, R. E., Slattery, J., Delhey, L., et al. (2018). Folinic acid improves verbal communication in children with autism and language impairment: a randomized double-blind placebo-controlled trial. Molecular Psychiatry23(2), 247-256.

Disclaimer Legal:
Este artículo tiene un fin meramente informativo y educativo. La información aquí contenida no sustituye en ningún caso el diagnóstico, consejo o tratamiento de un médico o pediatra. La decisión de realizar pruebas diagnósticas o iniciar cualquier tratamiento debe ser siempre tomada en consulta con su médico de referencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *